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viernes, 14 de noviembre de 2014

La canción del fin del mundo



Cuando a un director de cine le gusta la música, se nota. Si además es capaz de fundir esta pasión con su obra, el resultado suele ser abrumador. Así, canciones ya de por sí emblemáticas, pueden quedar unidas a una imagen que las realce, y temas desconocidos para el gran público pueden acceder a la inmortalidad. La música y el cine son una de las combinaciones que más maravillas nos ha dejado a lo largo de sus encuentros, y conseguir la mezcla perfecta de ambas es todo un arte.
   
       


Antes de Scorsese, "Atlantis" de Donovan nos sumergía inevitablemente en el océano al escucharla, pero después de "Uno de los nuestros" pasó a ser el acompañamiento perfecto de una paliza de mafiosos con puñetazos ralentizados. La habilidad de Martin para conjugar música y cine trasciende los límites de la mayoría de los directores hasta la fecha, sus películas son un acierto continuo en lo que a canciones se refiere. No hay que olvidar que estamos ante el director de "El último vals" y "No direction home". 

Más discreto, pero con innegables destellos de este don es Oliver Stone, que con la guerra de Vietnam y política americana como temas fetiche, firma una de las secuencias más bellas y conmovedoras de la historia: la muerte de Elías (Willem Dafoe) en Platoon, cayendo con los brazos abiertos en el momento más álgido del "Adagio for strings" de Barber. Con ella dejó claro que este canon es la definición de desgarrador, y nos brindó una imagen inmortal para recordarlo.



Y si escarbamos un poquito en la pareja formada por la ópera y el séptimo arte, todos solemos acordarnos del coqueteo de Garry Marshall con La Traviatta de Puccini en "Pretty woman", cuando en mi humilde opinión, en este campo nadie ha podido superar a Norman Jewison con una oscarizada Cher caminando por las calles de Nueva York dando patadas a una lata, mientras un devastado Nicolas Cage sube el volumen de su tocadiscos y La Bohéme envuelve el amanecer de "Hechizo de Luna". 



El siempre transgresor Paul Thomas Anderson nos hizo a muchos el favor de presentarnos a la etérea Aimeé Man, que firmó la banda sonora de "Magnolia", participando en una de las secuencias más singulares del cine contemporáneo, en el que en medio de una tormenta de emociones, todos los personajes se ponían a cantar aquello de "Wise up", y el film se despedía de forma acojonante con "Save me", nominada a los oscars de ese año a mejor canción original. 

Pero esta categoría surgió años atrás cuando el (probablemente) mejor dúo de la historia compuso por primera vez un tema por encargo para una película. "Mrs Robinson" supuso un antes y un después para Simon y Garfunkel, como todas las secuencias en que sus canciones acompañaban a "El Graduado", destacando los enigmáticos semblantes de la bellísima Katherine Ross y un jovencísimo Dustin Hoffman subidos en el autobús al son de "The sound of silence".



Y con Katherine Ross tenemos que hacer parada obligatoria en "2 hombres y un destino", y reverenciar al maestro George Roy Hill por ese paseo en bicicleta con Paul Newman, Burt Bacharach y su "Raindrops keep falling on my head" sonando entre las tablas de madera de una valla por la que se cuela el sol. Lo que transmite esta escena, y cómo puede llegar a tocar al espectador, la convierte en una entre un millón.

Si por el contrario necesitamos un subidón de adrenalina, y estamos cansados del "California" de Rocky (y quien no lo esté, lo estará cuando vea en Rocky VI a Stallone subir las escaleras al final de su entrenamiento...con un perrito) podemos coger "The fighter" y disfrutar de la reinvención del entrenamiento del boxeador al son de "Can you hear me knocking" de los Rolling Stones, y de la entrada de Bale y Walbergh a contracorriente en el ring con su himno, materializado en la poderosa "Here i go again" de Whitesnake.

El maestro de los revivals en lo que a música se refiere es sin duda Tarantino, que en cada una de sus películas consigue lo imposible, desde que la dulce Nancy Sinatra nos cante la masacre de "La novia" a que un puñado de chicas muera a manos de El especialista Mike mientras tratamos de memorizar el nombre del grupo que canta su muerte con "Hold tight" 
(Dave dee dozy beaky mick & tich).

Tales son las maravillas que esta estrecha amistad entre cine y música ha ido dejando, y tal es el placer de verlas y escucharlas, que más de uno las visiona a menudo en youtube, o las agrupa todas en un dvd (en mi caso), para dejar que le atrapen de vez en cuando, y esbozar una sonrisa por esos minutos de paz y admiración ante algo perfecto. Y de entre todos esos tesoros que cada uno tenemos grabados en el recuerdo, y de los muchos que hoy se quedan en el tintero, yo me quedo con Cameron Crowe, que tras lucirse con Tome Petty o Bob dylan en Jerry Maguire, dejó clara su pasión por la música contando su propia historia en "Casi Famosos", con fórmulas perfectas a lo largo de toda la película, desde un autobús de músicos enfadados que es capaz de reconciliarse al cantar "Tinny dancer", a describirnos el amor tan sólo con "I wish i had a river" y un interminable estrechón de manos entre Kate Huson y Billy Crudup.

Hasta aquí mi lista de matrimonios acertados entre cine y música. No la he meditado mucho, ni he tratado de citar las mejores, tan sólo he ido saltando de una a otra según iba recordando, y os he dejado los carteles de muchas otras que se quedan para la próxima, ¡No hay prisa! 
Al fin y al cabo no estamos en la radio pirata de Richar Curtis, no somos Phililp Seymour Hoffman ni tenemos que elegir un último tema que pinchar antes de que el barco hunda, y aunque su elección de "Nights in white satin" para la última locución, seguido de la deliciosa "Wouldn´t it be nice" es más que acertada, seguro que todos tenemos pensada una canción para el fin del mundo.







Texto: Cristina Martín






viernes, 14 de septiembre de 2012

PELIS PARA VER CON TU ABUELA


PELIS PARA VER CON TU ABUELA
LASDELCINE queremos dedicar una entrada a nuestra abuelita, a la que hemos perdido hace poco...  
Y como homenaje a ella queremos hacer un reportaje sobre PELIS QUE VES CON TU ABUELA, para que así todos rememoremos o pasemos esos ratos con nuestras queirdas abuelitas.


LA FUERZA DEL CARIÑO
Esa maravillosa película sobre la relación de una madre y una hija que, pese a sus más y sus menos, siempre se mantiene fuerte. Esta película ganó cinco Oscar: a la mejor película, al mejor director, al mejor actor de reparto (Jack Nicholson, encantador), a la mejor actriz principal (Shirley MacLaine), y al mejor guión adaptado.
PERFECTA PARA VER CON TU ABUELA PORQUE Afianza ese sentimiento que todas las madres tienen de proteger a sus hijos, aunque sea asumiendo sus malas decisiones.


DONDE RESIDE EL AMOR

Una película entrañable sobre una joven (Winona Ryder) que ante las dudas de casarse, se va a pasar unos días a casa de su abuela (Ellen Burstyn), donde conocerá las maravillosas historias de amor que ella y sus amigas vivieron.
PERFECTA PARA VER CON TU ABUELA PORQUEUna vez más se demuestra que el cariño y la experiencia de una abuela te pueden ayudar a tomar buenas decisiones.


CUANDO MENOS TE LO ESPERAS
Una fabulosa comedia de Nancy Meyers (En que piensan las mujeres, The Holiday) con unos encantadores Jack Nicholson y Diane Keaton, enamorándose en el ocaso de sus vidas. Divertida y entrañable.
PERFECTA PARA VER CON TU ABUELA PORQUE Muestra que el amor no tiene edad… Amas igual con 20 que con 70 años

SOMMERSBY
Un drama de Richard Gere y Jodie Foster, remake de la película francesa "El regreso de Marin Guerre", sobre la identidad y el amor.
PERFECTA PARA VER CON TU ABUELA PORQUEEs muy bonita y muy de lágrima fácil, así que es bueno tener a tu abuelita al lado para que te consuele.


Y con esto nos despedimos, pero ella siempre estará en nuestros corazonez.
Muchos besos a nuestro abuelo, que es el que más la echa de menos.

viernes, 24 de agosto de 2012

RUSSEL CROWE: El que trajo el equilibrio a la interpretación



Ya iba siendo hora...Y es que mientras esperamos verlo haciendo de Jor-el, el padre de SUPERMAN en la nueva versión de Zack Snyder, hemos decidido hablar un poco de (le pese a quien le pese), uno de los mejores actores de ésta generación. 



El actor neozelandés acumula premios de todo tipo; desde el codiciado Oscar, al bafta, el globo de oro y el premio del sindicato de actores. Aun así, esto no son más que datos, pues Russell es uno de esos intérpretes que no precisan de galardón alguno para corroborar su talento, pero ha tenido la suerte de conseguir la estatuilla dorada a pesar de su carácter, su rebeldía, sus peleas y su falta de interés por lo que opinen de él. Una suerte que no han tenido otros compañeros que compiten (aunque a nuestro juicio no lo igualen) con él en talento; tales como Ed Harris, Liam Nesson, Nick Nolte o Robert Downey Jr, presas de una maldición que los permite ser nominados, pero nunca ganadores. 

Crowe es una de esas figuras que surge de cuando en cuando, y que es capaz de interpretar fiel y eficazmente cada papel, sin perder su sello personal, lo que llamaríamos un actor-equilibrio. La mayoría de los grandes son: Figuras (magníficas por otro lado, al estilo de Robert Redford, que aunque increíble, siempre es Redford), o camaleones del tipo Daniel Day Lewis o Gary Oldman, que se funden de tal forma con el personaje que interpretan, que cuesta identificar al actor que hay detrás.
Crowe es la combinación perfecta de ambas facetas: Puedes verle interpretar al matemático John Nash, con su mirada perdida y sus alucinaciones, y de pronto verle sonreír y vislumbrar al actor que hay detrás, o sentirle igual de enfurecido que su personaje en Gladiator, mientras jura venganza a Joaquin Phoenix. La interpretación es un gran porcentaje de trabajo, otro aún más grande de talento, y el algunos casos, un don especial para aportar algo propio a tu personaje sin adulterar el papel. De esa escuela nos viene el guapísimo (sí, así lo vemos) neozelandés, de la misma que Brando o Bardem. Lo que ejemplifica a la vez, que es un sello propio de actores de personalidad muy marcada.

Y si para sus fans ésto es algo a admirar, para sus detractores es la excusa perfecta para atacarle, tildándolo de chulo, soberbio o afectado. Las críticas hacia él se mueven siempre en esa dirección, cuando no van a por sus personajes. Dicen que repite patrones, que hace mucho de lo mismo. ¿Y bien? Está claro que es uno de los pocos que casi siempre puede elegir, y también está claro que le gusta interpretar grandes personajes. ¿Qué importa si algunos se asemejan en chulería? Los borda y reborda todos. 

Pero si no os parece un argumento de peso, os pondré como ejemplo "Los últimos 3 días", la última película de Paul Haggis (Crush), quién escribió el papel protagonista pensando en él.
Trata de un hombre cuya esposa es condenada a cadena perpetua por homicidio, y se hace cargo del hijo de ambos mientras idea la forma de sacar a su mujer de la cárcel, convencido de su inocencia. A pesar de que la película se queda a medio camino, con momentos muy buenos pero un ritmo lento en general, el resultado final mejora únicamente gracias a Crowe. Sales de al película convencido de que un guión con ésas deficiencias no se habría sostenido con ningún otro actor. Russell lleva el peso de la película y hace que te sumerjas en la historia, y si no te convencen el resto de los desdibujados personajes, él te da motivos de sobra para acompañar a ese padre y esposo abnegado, sobrepasado por las circunstancias, tímido, leal y bondadoso. Y ahora les digo a cualquiera que dude de su amplio registro que siga por ahí, y le de eche un vistazo a "Mistery, Alaska" , "El dilema" o "LA Confidential".

Por nuestra parte os dejamos algunos de nuestros momentos favoritos de Russell:

1) "GLADIATOR", el papel que le otorgó la eternidad, cargado de secuencias clave, ¡pero ninguna como ésta!




2) "El TREN DE LAS TRES Y DIEZEs la escena final, así que no desvelaremos mucho para quien no la haya visto. Nos basta con mencionar el silbido para que lo entendáis, ¡Grande Russell!



3) "PRUEBA DE VIDA", porque también nos gusta verlo en plan tierno, enamorado y vulnerable. Y si encima suena Van Morrison con su "I´ll be your lover too" ¿Qué más se puede pedir?



¡Buen finde a todos!

Texto:Cristina Martín












sábado, 16 de julio de 2011

Entrevista a Brad Silberling



Si hace unos meses os hablamos de la película "El compromiso", una de nuestras favoritas, hoy tenemos el enorme placer de ofreceros una entrevista exclusiva con su director, guionista y creador, el director Brad Silberling.


Como os imagináis, la idea de poder preguntar a uno de nuestros ídolos, especialmente en relación a su película, nos emocionaba de tal forma que el señor Silberling se encontró con un extenso cuestionario, pero en un nuevo gesto de amabilidad por su parte, decidió no sólo responder a nuestras preguntas, si no hacerlo mediante un revelador y entretenido comentario, que os dejamos a continuación.


"Efectivamente, empecé mi carrera en los EEUU, en la televisión, donde tuve la gran oportunidad de dirgir para Steven Bochco, quien escribió y produjo muchas de las grandes series de nuestro país. Fue una experiencia fantástica para un joven director: hay poco tiempo de preparación y a veces te dan nuevas escenas en el día mismo del rodaje, por lo que debes pensar con la cabeza y seguir tus mejores instintos para contar las historias. También trabajas con una amplia gama de actores con talento, y has de encontrar una buena manera de comunicarte con ellos para que puedan hacer bien su trabajo; y todo, con muy poco tiempo.


Por entonces, Steven Spielberg vió uno de los episodios que yo dirigí en una serie llamada "Brooklyn Bridge" y a raíz de ello tuvo la (loca) idea de darme mi primer proyecto para dirigir: "Casper", una película cargada de efectos especiales. Yo no tenía mucha idea sobre estos en aquél momento, pero Steven creía que poseía el corazón, las habilidades técnicas y lo más importante, el instinto adecuado para dirgir bien la película. Con ésta confianza, me hice cargo, y dos años después tuve mi primer éxito mundial. Mi experiencia en la televisión fue un factor decisivo, y Steven, que también venía de la pequeña pantalla, lo sabía.



Mientras seguía dirigiendo en televisión, y después mi primera película, siempre escribía en mi tiempo libre. De hecho,redacté el primer borrador de Moonlight mile con la idea de que encontraría el momento para poder rodarla. Después de mi segunda película, City of Angels, decidí que era el momento, aparté el resto de ofertas y me centré en conseguir que la producción se llevara a cabo. No sólo fue lo más personal que había hecho, sino también la expresión más auténtica de lo que me gusta del cine, los matices de carácter y la intimidad real, que era el espíritu que deseaba dar a la película.


Escribí el papel de Susan Sarandon con ella en mente, le enseñé el guión casi dos años antes de que hiciéramos la película, y al ver su compromiso con el proyecto, la nombré productora ejecutiva. También escribí el papel de Dustin con mucho de él en mente, y se emocionó tanto al acceder a hacer el papel, que en los créditos de apertura, puede verse su productora "Punch Productions" junto a la mía.
Elegí a Jake porque, detro de su inexperiencia, era como mi hermano, lo que convenía a la parte autobiográfica del papel, y porque sentí que él podría expresar como nadie el viaje interior de Joe Nast.

Ellen Pompeo fue la primera actriz que mi director de casting me mostró estando muy cerca del comienzo del film, y sentí que ella encarnaba muy bien el espíritu de Bertie y su autenticidad. De hecho, Ellen también venía de una pequeña localidad en las afueras de Boston. Ha sido incréible ver sus carreras despegar, a sabiendas de que, en cierto modo, su camino empezó con la película, que hicimos casi como un asunto de familia.

La música siempre ha sido algo muy importante en mi proceso de dirección. Cuando tenía 11 años, y hacía mis películas en super 8, no tenía sonido ni diálogo, sólo música para acompañar mi narración.Así que siempre he creado la selección de música y canciones en el proceso de filmación, escribo escuchándolas, las incluyo en mis guiones y con frecuencia ruedo con ellas en el set, siempre y cuando no distraigan a los actores.
La seleccción final de las cancionesde la película, incluye todas las que éstaban en el guión desde el principio, y trabajé muy duro durante la preproducción para que los artistas me autorizaran a usar sus consagradas canciones. La única canción nueva que incluí fue la de Travis, que Fran Healy compuso después de que yo le mostrara la película en Londres. También la proyecté para Robert Plan, quien tuvo la amabilidad de permitirme usar su incréible composición "Song to the siren" , que suena en los créditos finales.
Van Morriosn fue increíblemente generoso al cederme tanto "I´ll be your lover too" como "Sweet thing". Por un momento, incluso planteó componer él la banda sonora, pero finalmente su agenda no se lo permitió.

Mi trabajo en el set es a la vez improvisado y preparado. Vengo con lo que quiero obtener en el set cada día pensado y preparado, y luego trato de llegar con los actores mas allá de la página escrita. Con esto en marcha, se dan nuevos descubrimientos, que son los momentos dorados del proceso de filmación.
Dustin en particular, es muy grande en la preparación de su personaje. Hablábamos mucho de la parte infantil de Ben Floss,su personaje, lo que dió lugar a joyas como Dustin balanceando sus pies como un niño cuando se sienta con Jake en un banco con vistas al puerto, a mitad de la película.

Mi amigo, el señor Spielberg y yo, hablamos a menudo de la dirección intuitiva, que tiene que abrirse a los descubimientos momento a momento mientras ruedas la película. Tienes que estar abierto a tu propia intuición, y luego ser valiente para encontrarle un lugar a ése descubrimineto en tu película. Puede ser una imagen, la forma en que se desarrolla una escena, o eliminando el diálogo cuando ves que la secuencia debe hablar sólo con las imágenes y el corpomtamiento de la verdad. 
Es la parte más emocionante del proceso de realización para mí, y lo que me mantiene interesado, asustado y emocionado todos los días con mi trabajo.  

A continuación os dejamos la traducción del artículo en inglés.

Agradecimientos: Julia Cañaveral, Javier Tenorio y Álvaro Arroyo.

INTERVIEW WITH BRAD SILBERLING


A few months ago, we told you about the movie "Moonlight mile", one of our favorites. Well, today we have the great pleasure off offering you an exclusive interview with his director, writer an creator Mr. Brad Silberling.


As you can imagine, the idea was asking one of our idols (specially in relation to his movie), and we were so excited, that Mr Silberling came across a lengthy questionnaire , but in a kind gesture of his part, decided not only answer our question. He wrote an entertaining and revealing comment, here it is. Enjoy it!

"I did indeed start my career directing television in the US. I had the great opportunity to direct for Steven Bochco, who wrote and produced many of our greatest series in this country. It was fantastic experience for a young director -- very little preparation time, sometimes being handed new scenes on the day of shooting, so you learn to think on your feet, and follow your best storytelling instincts. You also work with a wide array of talented actors, and develop your language for collaborating with them well, with very little time to do so.


Steven Spielberg happened to see an episode of a series I directed called Brooklyn Bridge, and from that he
had the (crazy) confidence to give me my first feature film to direct, the special effects laden movie Casper. I had essentially no effects experience at that point, but Steven believed I had the heart, the technical skills, and most importantly the storytelling instincts to direct the film well. With his confidence, I charged off, and two years later had my first successful film out in the world. My television experience was incredibly key in that success -- and Steven, coming himself from television, knew that I'd land on my feet.


While I was directing television, and then my first film, I was always writing in my down time. In fact, I wrote the first draft of Moonlight Mile, knowing that I would find the write moment to make that film. After my second feature, City of Angels, I decided it was that time, and I turned away all other offers in order to focus on getting that picture made. It was not only incredibly personal to me, but was the truest expression of what I love in films, character nuance and real intimacy -- it was my true sensibility I wished to committ to film.


I wrote Susan Sarandon's part with her in mind, showed her the script almost two years before we made the
film, and for her commitment to seeing it get made, I made her an executive producer on the film. I also wrote Dustin's part very much with him in mind, was thrilled when he agreed to take on the part, and that's why you see his company Punch Productions listed with my company Reveal Entertainment at the opening of the film. Jake I cast because, as inexperienced as he was, I knew he was my brother, and the part being fairly autobiographical, I felt he best would convey the very interior journey of Joe Nast. Ellen Pompeo was a first time feature actress that my casting director introduced me to very close to the beginning of production, and I just felt she embodied Bertie's spirit, her authenticity (Ellen herself was a small town girl from just outside of Boston -- she was the real thing.) It's been fantastic to watch their careers take off, knowing that we all were there at the beginning, working on a film that felt like a family affair as we made it.

Music has always been a huge touchstone for me in my filmmaking process. When I was eleven years old and making my first Super-8 films, I had no sound, no dialogue -- only music to accompany my storytelling. So I've always built music and song selections into my filmmaking process. I write with it, include it in my scripts, and often shoot with it on the set, whenever it won't distract the actors. The songs in the final film are all songs I'd included in my screenplay from the very beginning, and I worked hard while preparing the film to seek the artist's permission to use their very sacred tracks. The only new song was the Travis track which Fran Healey from the band wrote for the film after I screened it for him in London. I also screened the film for Robert Plant, who was kind enough to allow me to use his incredible cover of Song to the Siren, which plays over the end credits. Van Morrison was incredibly generous in letting me use both I'll Be Your Lover, Too and Sweet Thing. For a moment, there was even a possibility he was going to score the film, but his schedule didn't allow him too in the end.

My working process on set is both loose, and highly prepared. I come in knowing visually and in performance exactly what I hope to achieve, and then urge the actors to push beyond the written page. Behavior, any new discoveries -- those are the gold of the filmmaking process. Dustin in particular is so great at digging in deep into his character. We spoke often of the rather infant-like qualities of this grown man Ben Floss, and that's what led to such gems as Dustin swinging his feet like a little boy when he sits with Jake on the bench overlooking the harbor midway through the film. My friend Mr. Spielberg and I often talk of intuitive filmmkaing -- you have to open yourself to moment-to-moment discoveries as you shoot your film, you have to stay open to your intuitive self, and then you must be brave about placing that intuitive discovery in your film. That can be an image, the way a scene is staged, even how you eliminate dialogue in a scene when you see how suddenly it should be done with simply images and truthful behavior. It's the most exciting part of the filmmaking process for me, and what keeps me interseted, scared, excited every single day I direct my work."

Text: Cristina Martín
Thanks to Mr. Silberling, Julia Cañaveral, Javiert Tenorio y Álvaro Arroyo.

    

miércoles, 6 de abril de 2011

Presentación de "Código Fuente"

PRESENTACIÓN DE CÓDIGO FUENTE

Cuando la semana pasada os hablamos de “El compromiso”, no teníamos ni idea de que tan sólo unos días después tendríamos la oportunidad de conocer a uno de sus protagonistas, Jake Gyllenhall, que ayer estuvo en Madrid para presentar su última película: “Código fuente”. Le acompañaba el director de la misma, Duncan Jones (hijo de David Bowie), que vuelve a la cartelera tras su debut con "Moon". Como en su primera película, mantiene el género de ciencia ficción, aunque si la anterior tenía tintes filosóficos, la nueva los tiene de acción y política.

Gyllenhall se mostró encantador y cercano


Duncan Jones y Gyllenhall


 El guión le llegó a Jones tras leerlo Gyllehall y proponerlo como director a los productores. Al director le pareció muy atractiva la historia, que versa sobre un agente que ha de evitar un atentado terrorista, mezclando elementos clásicos como el de un hombre normal envuelto en circunstancias extraordinarias, con la acción a contrarreloj. De hecho, uno de los puntos en los que trabajó, fue en darle a la película un aire clásico a lo Hitchcock, a través de la banda sonora (Chris Bacon) o el vestuario. 

Gyllenhall se mostró muy compenetrado con el director durante la rueda de prensa, y comentó que en su opinión, el éxito o fracaso de la película, dependía de que el público no se aburriera viendo una escena que se repite una y otra vez. Por ello ambos trabajaron para que cada una aportara algo nuevo,y dar así una perspectiva diferente, aunque sutil, cada vez. Y para transmitir la desorientación propia de la situación que el protagonista vive a lo largo del film, Jones le ponía música desconocida a Gyllehall en el auricular que su personaje lleva durante toda la película. Todo un ejercicio de dirección de actores, y muy acertado en éste caso, en el que el protagonista ha de meterse en el cuerpo de otro para llevar a cabo su misión.



El reparto lo completan dos actrices de moda en Hollywood, Michelle Monaghan (La conspiración del pánico) y Vera Farmiga (Up in the air), y se estrena el 15 de abril en nuestros cines. Para aquellos a los que gustó Moon, y para los que quieren darle otra oportunidad a Jones (nosotras estamos más bien en éste grupo), es una prometedora oportunidad para ir al cine, especialmente cuando el protagonista en cuestión es Gyllenhall.



martes, 29 de marzo de 2011

moonlight mile

EL COMPROMISO

Brad Silberling es un director más o menos conocido en nuestro país por películas comerciales como "Casper", "Una serie de catastróficas desdichas" o "City of Angels". Pero más allá de su trabajo como director de estudio, ha hecho sus pinitos en el cine de autor, dejándonos una pequeña joya llamada "Moonlight mile" (El compromiso).



Ya desde los títulos de crédito, nos encontramos ante una película singular, diferente y especial.Incluso cuando avanzamos en el metraje, y empezamos a percibir discretas trampas de guión en algunos momentos, y que curiosa y justificadamente, parecen un sacrificio necesario para la veracidad de una historia, cuyos personajes están al borde de sus sentimientos. No obstante, están tan bien dibujados por el guionista y director (e interpretados magníficamente por el reparto), que uno percibe y entiende cada una de las situaciones. 
Investigando, descubrí que la historia es un homenaje póstumo a la difunta novia de Silberling, la actriz Rebecca Schaeffer, asesinada por un fan obsesionado.Una carga personal presente en la labor de un director que nos sorprende en su aventura por rodar una historia arriesgada para la taquilla, la suya propia, cuando ya había quedado demostrada su solvencia en Hollywood, y poniendo el mismo cuidado en cada plano y acción como el que ya intuimos en sus anteriores entregas.

El título de la película le viene de la canción de los Rolling Stones con el mismo nombre, y para la que Silberling reserva una secuencia clave, cargada de poesía a la americana.
Un Jake Gyllenhall poco conocido antes del boom de Brokeback Mountain, asume el papel protagonista de un chico que se encuentra en una encrucijada vital:ser fiel a sí mísmo o a los que le rodean, tras la pérdida de su prometida.
Susan Sarandon (inmensa como nunca), Dustin Hoffman y la entonces anónima Ellen Pompeo, completan el reparto principal, con una colaboración reservada para Holly Hunter, tristemente desaprovechada desde hace tiempo en la gran pantalla.
La protagonista de "Anatomía de Grey" prometía cuando interpretó a la chica de la que se enamora Gyllenhall en la ficción, interpretando el papel de una joven cuya vida se encuentra en suspenso desde que su novio desparaciera en la guerra de Vietnam.




El comienzo del film plantea la peor de las tragedias, perder a un ser querido, y explora el dolor imborrable que éso nos deja, junto con las inevitables cuestiones ¿Cómo seguir? o ¿Cuándo se supera?, Silberling responde a éstas preguntas con su película, dándonos una visión sobre el tema, que resulta esperanzadora. Quizá lo más atractivo de ésto, es que es una respuesta sencilla y meditada, basada en asumir una pérdida, y en encontrar los motivos y el valor para seguir adelante. Se refleja en cada secuencia en la casa de Sarandon y Hoffman, en las conversaciones de ésta con Gyllenhall, y ,aunque se trate de una de la secuencias con más cinismo, personalmente pienso que se manifiesta en el estallido de Joe (Gyllehall) en el estrado, donde lo más triste es que no haya arranques de semejante sinceridad tan a menudo en el mundo real.
El Compromiso es una película íntima, sin pretensiones, pero por ésto mismo es limpia, llega hasta donde llega, y deja un trabajo importante al espectador, que puede o no ver lo mucho que tiene que ofrecer dependiendo únicamente de su disposición a hacerlo. Recomiendo un par de visionados...



Por si fuera poco, el film es una auténtica joya musical, empezando por la partitura de Mark Isham, quien ya destacó con "La casa de mi vida", y que firma una banda sonora impecable, acompañando todas y cada una de las canciones que suenan a lo largo del metraje, y que están tan cuidadosa y magníficamnete escogidas que uno se pregunta hasta qué punto forman parte de la banda sonora autobiográfica de Silberling. Cada canción forma parte del momento y de la época que viven los personajes, en la nueva Inglaterra de los 60. Con tesoros como "Coming´g back to me" de Jefferson Airplane, "Razor face" de Elton john o dos de la obras maestras de Van Morrison "I´ll be your lover too" o "Sweet thing", que describen como ninguna otra canción las secuencias que acompañan.
Como curiosidad, al final de los créditos el director reserva una dedicatoria personal "A todos los amores, los que se fueron y los que están por llegar".

Sin más, ésto viene a ser una recomendación para que os animéis a verla sin aún no lo habéis hecho. Esperamos que os guste.